martes, 17 de julio de 2012

LAS LUCES SE FUNDEN

El tiempo funciona sin pilas. Los trenes no esperan y se largan. Los capuchones de los bolígrafos se pierden. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya son sin compromisos. La música pierde interés por sus letras. Los zapatos se desgastan. Los sueños siempre llegan con retraso. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los días martes y trece conspiran contra a ti. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. Los lunes son odiosos. Los compromisos se desentienden. Las luces se funden. Los sentimientos se confunden. Los semáforos siempre se ponen rojos si los miras. Las prisas te retrasan. Los momentos son instantes. Los perros ladran por que sí. Y los gatos son muy perros. Los malos son muy malos, y los buenos, no tan buenos.

lunes, 16 de julio de 2012


  ► Play a la diversión, ▌▌Pause al amor, Stop a las desilusiones.

TENGO GANAS DE TI


De reírme a carcajadas sin tener motivo, de ir por la calle sonriendo mientras recuerdo buenos momentos, de no acordarme que pasó ayer ni de como volví a casa , de cantar bajo la lluvia y correr sin rumbo, tengo ganas de besar sin miedo y cometer locuras para luego arrepentirme, tengo ganas de bailar con la fregona imaginándome que es un príncipe azul, tengo ganas de soñar ! soñar despierta ! , ganas de sentirme la persona mas feliz del mundo,





tengo ganas de ti.

SIEMPRE JOVEN

Quiero que el tiempo vuelva atrás, quiero volver a aquel tiempo. Cuando la vida era simple, cuando para mí no existían los problemas, cuando no teníamos rencores, cuando no sabíamos lo cruel que es el mundo, cuando la única herida que teníamos era la que nos habíamos hecho corriendo en el parque con nuestros amigos y el corazón lo teníamos sano, sin ninguna herida, porque no sabíamos nada de la vida y no nos importaba no saber…
Pero me he dado cuenta de que he crecido, me he dado cuenta de cómo es la vida, me he llenado de noticias deprimentes, de problemas… Pero a lo mejor en eso consiste la vida, tal vez crecer consista en eso, en darte cuenta de cómo es la vida y luchar contra esa vida, para poder sobrevivir. Eso es, yo he madurado… ¡Ya no soy la niña que antes fui!
Nuestro gran problema es ese: no querer crecer. Aunque no nos demos cuenta, nos da MIEDO madurar y darnos cuenta que no todo es como lo queremos. Así que ahora que ya no somos las niñas que antes éramos tan felices… Solo nos queda…

¡Soñar! ¡Gritar! ¡Saltar! ¡Luchar! ¡Amar! …¡VIVIR!

martes, 5 de julio de 2011

El chubasquero gris hacía juego con el cielo. Los pocos coches que circulaban por la calle salpicaban con el agua de los charcos, mientras las pocas personas que quedaban a pie y que, seguramente se quedarían así, buscaban un lugar donde refugiarse a sabiendas que a pie no llegaría muy lejos o hacían autostop. Aquellos que lo hacían eran los más ignorantes sin duda.
Pero ahí estaba él. Caminando tranquilamente por aquel pueblo marginal sumido en el caos. Y, seguramente no sería el único lugar en el que el cielo estaba gris y los gritos y el descontrol aumentaba a cada instante.
Sé fijó en el coche que, a una velocidad fuera de lo permitido y que adelantaba a los demás sin miramientos iba directo hacia un cachorrillo que se encontraba en medio de la carretera deslumbrado por las luces del coche.
Sacó una de sus manos del mojado chubasquero y chasqueó los dedos. En aquella abrumadora semioscuridad un anillo con forma de lágrima brilló en su mano haciendo parar a la vida y a todo lo material, excepto la catástrofe que se acercaba. 
Con paso firme bajó de la acera; sus botas negras de agua gemían al pisar aquel asfalto. Cogió al cachorro y volvió a su lugar. Volvió a chasquear los dedos y el anillo color rubí también en aquella ocasión brilló, aunque esta vez, poniendo en movimiento a todo aquello que antes había paralizado.
El coche siguió su trayecto, no sin antes haber demostrado la confucción del conductor.
Cogió con las dos manos al cachorro. Era un mastín de un color avellana; tenía las orejas agachadas y gimoteaba temblando. Pareció compadecerse de él, porque lo arropó en su chubasquero. 
Aquel que conducía ese coche no le había importado que podría haber atropellado a una criatura asustada al igual que él. ¿Qué le habría supuesto haberlo esquivado o pararse a recogerlo y llevárselo consigo? Suspiró. Por aquellos actos no valía la pena que la humanidad existiera durante más tiempo. Le entraron ganas de destruir por completo a aquellos individuos pero, una vez más recordó lo que había pasado antaño.
Él estaba en la nada. En su nada. Preparando el fin del mundo humano, cuando su nada se vio ocupada por el dios de los humanos. Este le pedía que anulase la destrucción total, porque la humanidad, según él, no era mala.
Él escuchó sus palabras y se negó rotundamente. El destino de la humanidad estaba escrito desde siglos atrás, y en él estaba escrito aquello. Pero aquel dios era demasiado insistente y, aunque podría formar una guerra entre él y el dios de los humanos, no le veía sentido. Él también era un dios, pero no creaba criaturas erróneas ni hacia nada que no fuese correcto. Por lo que le dio otra oportunidad a la existencia en la Tierra, pero le dijo que aquel día del 2012 llegaría una demostración del Fin del Mundo, para que sus creaciones, los humanos, aquella forma de vida, sintieran el miedo de la destrucción total en sus frágiles cuerpos y en sus ennegrecidas almas, para que a si, cambien la forma de vida presente y miren más por su alrededor y por el futuro.
Siguió caminando con el pequeño mastín entre sus brazos cuando, la demostración más real del Fin del Mundo penetró en la Tierra para escarmentar a la raza humana de sus múltiples errores. Él desapareció justo en aquel momento con el mastín y se refugió en su nada, viendo aquel panorama y salvando a los animales y a aquellos humanos de alma pura a los que la demostración intentaba arrebatarles la vida.

lunes, 27 de junio de 2011

No espero a nadie, esperar siempre duele.

Al principio saltan chispas, una vez que esa luz se enciende comienzas a soñar, lo ves todo al revés, confundes la realidad de tal manera, que cuando de repente se apaga, te derrumbas. Y es que en la vida no se pueden esperar momentos buenos, ni malos. La vida cambia. Un día te despiertas tocando las nubes y otro te acuestas tirada en el suelo con mil heridas que no tienen cura, un millón de preguntas que no tendrán respuestas y un billón de respuestas de las que nunca te has planteado la pregunta. Sólo espera, ten paciencia. Porque el tiempo te dará la respuesta. Porque el tiempo va cambiando, pero la gente también. Porque aún queda un camino en la vida que debes escoger.



¿Ya basta no?

Las personas más necias del mundo son las que quieren cerrar historias con punto finales y tomar decisiones que el corazón no aprueba, son quienes inventan excusas como que el tiempo paso, el amor se murió y no hay nada mejor que sane una traición que el mismo olvido. Son realmente necias cuando fingen encontrar la felicidad en alguien más para no reconocer que todavía siguen pensando en su viejo amor, que aún lo sueñan, que todavía lloran por su recuerdo, y se vuelven más expertas en el tema cuando ya no escuchan a su propio corazón y se mienten a si mismos. Y por primera vez estoy hablando de mi misma, y que no quiero reconocer que todavía sigo pensando en esa persona y que su recuerdo es el fantasma que se aparece por las noches. Si, esta vez soy yo la necia que no quiere oír a su corazón y que finge haber hecho un borrón y cuenta nueva y aqui nada ha pasado. Mentira, en realidad pasaron tantas cosas... Tristemente soy yo, la que me miento todos los días para continuar, sin saber que día tras días algo de esa persona se impregna más en mi interior.